ACIERTOS Y FALLAS ARBITRALES
América vs. Arsenal de Sarandí Copa Sudamericana 2007 Final
En mi opinión y para la mayoría de los americanistas, quizás estos arbitrajes tanto en el partido de ida como en el partido de vuelta son los más malos que le han pitado al América.
Con un favoritismo evidente hacia el Arsenal de Argentina, el América sufrió durante todo el partido de ida en el propio Estadio Azteca. Ya bastante tenía con una defensa que parecía más bien enemiga de Guillermo Ochoa.
Mi amigo Un Americanista Cualquiera, ese mismo día y acabando el partido, indignado escribió una columna sobre ese primer encuentro, la cual transcribo a continuación:
Contrario a otras columnas que con anterioridad he escrito, en esta seré más breve con lo que acaba de ocurrir hace unas horas en el Estadio Azteca.
ROBO
No creo necesitar más explicaciones al respecto, aun así, tendremos que tomar en cuenta lo siguiente:
Al principio del partido, Salvador Cabañas recibió un planchazo del jugador que posteriormente anotó el primer gol del Arsenal. Entrada de clara tarjeta roja que el ciego árbitro no observó, o propiamente dicho, no quiso observar.
Después de ver la repetición del segundo gol, tras indicación de mis amigos “Fín” y “Webmaster”, tienen razón: Calderón se llevó el balón con las manos para que rematara López. Ojo, Fín no había visto la repetición; llegó directo a preguntarnos porque él había visto en vivo una mano más grande que el Estadio Azteca. ¿Y el árbitro y el abanderado? ¿No la vieron?
¿Fuera de lugar por un saque de banda?
A todo lo que escribió Daniel Hernández, yo agregaría las patadas y agresiones que el árbitro permitió a los argentinos, marcándolas muy tibiamente y limitándose a simples amonestaciones verbales en la mayoría de las ocasiones a los jugadores del Arsenal de Sarandí.
Con todo y esos monumentales errores en contra del América, considero que ese partido se perdió más por los propios y absurdos errores defensivos que por el árbitro. Sin embargo, hay que ser honestos: el árbitro tuvo mucha injerencia para que el Arsenal sacara el triunfo, les facilitó enormemente las cosas.
Para el partido de vuelta, con un marcador adverso de 3-2, el América salió convencido de que podía ganar por diferencia de dos goles para ser campeón. Rápidamente, tras un autogol provocado por Óscar Rojas, se puso arriba 1-0.
Arsenal se fue con todo al ataque y el árbitro les marcaba absolutamente todo a favor. Es cierto, los argentinos fallaron jugadas claras de gol, mientras el América esperaba. Hasta que en un contragolpe, Salvador Cabañas recibió un pase largo, se enfiló a la portería y justo dentro del área grande fue derribado de forma fragante: empujón y zancadilla clarísimos que el árbitro, a cinco minutos del final del primer tiempo, decidió no marcar.
El enojo de la afición que seguíamos el partido por televisión fue enorme.
Ya en el segundo tiempo, el América anotó el segundo gol que necesitaba para ser campeón, pero a siete minutos del final el Arsenal de Sarandí marcó el gol del triunfo.
Para rematar su pésimo arbitraje, Óscar Ruiz de Colombia agregó únicamente dos minutos de compensación, cuando después del gol del Arsenal se perdieron al menos tres minutos, más dos por los cambios de ambos equipos, la expulsión de Castromán y la invasión de aficionados al terreno de juego. ¡Y sólo agregó dos minutos!
En fin, algún día habrá revancha.