Arranque con dedicatoria: americanistas y “americanistas de closet”
Hola a todos, en especial a los americanistas de corazón y también, a los americanistas de closet, mejor conocidos como antiamericanistas. Sé muy bien que, sobre todo ustedes, estaban ansiosos por leer esta sección. Pues bien, aquí la tienen. No espero que les guste, la verdadera intención es que, particularmente a los aficionados del Guadalajara, les quede claro quién es quién.
Los datos y estadísticas que leerán provienen de fuentes fidedignas: revistas deportivas, páginas web con referencias comprobables y, por supuesto, de mi buena memoria como aficionado del equipo más importante del fútbol mexicano, ¡las Águilas del América!
No importa cómo lleguen América y Guadalajara cuando se enfrentan en el Clásico. En estos partidos, el orgullo siempre sale antes que cualquier otra cosa. Así que, independientemente de quién llegue mejor o peor a este encuentro, nunca está de más recordar por qué existe una rivalidad tan intensa y, sobre todo, quién supera a quién.
Ya lo hice anteriormente con Pumas y con Cruz Azul, y ahora es el turno de las Chivas del Guadalajara.
La gran discusión: “mi equipo es mejor que el tuyo”
Durante décadas se ha polemizado sobre quién es el equipo más importante y popular del fútbol mexicano. Tanto americanistas como chivistas se han llenado la boca diciendo: “mi equipo es mejor que el tuyo”.
Está bien, pero quién tiene realmente la razón. Quién puede afirmar, con argumentos sólidos, que su equipo es superior al otro por historia y por logros obtenidos. Quién está equivocado. Quién conoce de verdad toda la historia de su club.
Dónde han visto un reportaje serio que compare, de forma directa, los logros de ambos equipos para definir cuál es mejor. Dime, estás seguro de que le vas al equipo más ganador e importante del fútbol mexicano. Por qué. De verdad estás seguro o segura.
NOMBRE
Ahora que he escrito muchas veces “chivas” no entiendo cómo algunos pueden gritar con orgullo el nombre de un animal carente de gracia y que además se caracteriza por oler muy mal.
¡Chivas, chivas! Creo que solo ustedes pueden sentirse orgullosos de gritar un nombre así, y aún peor, ese nombre ni siquiera fue por gracia u ocurrencia de sus dueños. Como todos saben, ese “mote” se los puso un periodista al escuchar cómo lo gritaban los aficionados del Atlas para ofenderlos, para mofarse de ustedes, para describir su juego horrible y sin chiste. “Parecen chivas binconas”, gritaban una y otra vez.
Y ahí no acaba. Cuál sería la mayor sorpresa. Lejos de molestarlos, adoptaron ese nombre despectivo y hoy, incluso en estos días, con el pecho erguido de orgullo lo gritan y se ponen sobrenombres con ese animal.
Qué historia, qué historia. Pero en fin, cada quien se ve como quiere, por muy anormal que parezca.