Identidad y discurso
Tradición, “puro mexicano” y el mito de colgarse de la historia
¡Ah! Ya sé cuál sería su argumento: “jugamos con puro mexicano y eso es un honor”. Muy bien, suena bonito, pero el nacionalismo es para mundiales y juegos olímpicos. En clubes, esa tradición es tan limitada que, siendo honestos, sólo el Athletic de Bilbao en España mantiene algo similar.
¿Se imaginan al Real Madrid jugando con puro español? ¿O al Chelsea con puro inglés? Exacto.
Final vs Chivas: la tradición real del fútbol mexicano
Americanismo vs antiamericanismo.
No, chivas. La verdadera tradición del fútbol mexicano no es esa. La tradición real es ser americanista o antiamericanista. Eso sí genera pasión y orgullo. Para muestra, tú: ¿qué haces en una página web que no es de tu equipo? ¿Se te perdió algo?
Se dice de forma absurda que el América se “colgó” de la fama del Guadalajara para ser grande. Qué tontería. El América, mucho antes de que se dieran a conocer las Chivas, ya era reconocido por propios y extraños por sus logros en la época amateur, con puro mexicano.
Para competir en la era profesional, el América necesitaba ser distinto del equipo que ganaba con puro mexicano. ¿Y qué hizo? Contratar extranjeros de gran calidad, a diferencia de las Chivas, que jugaban y juegan con puro mexicano.
Colgarse de la fama sería imitar, copiar la fórmula del otro. ¿Les parece que contratar extranjeros de calidad sea copiar a quien presume jugar sólo con mexicanos? Claro que no.
¡Colgarse nada! Imitarlos, nunca. Son historias completamente distintas. Si ellos eligieron ese camino, el América eligió otro: extranjeros de calidad y una base sólida de mexicanos formados en fuerzas básicas.
“Si ellos son los buenos de la película, entonces nosotros seremos los malos”. Y está bien. Nadie quiso ser como ustedes. La liga necesitaba a alguien que compitiera de verdad. Y lo logró.
El “equipo del pueblo”, Televisa y el origen real del clásico
El antiamericanismo como combustible.
Si de verdad quieren saber qué es colgarse de alguien, mírense ustedes. Se cuelgan de los triunfos de Pumas, Cruz Azul, Toluca, Santos, Morelia o el que sea, cuando derrotan al América. ¿O van a decir que no siguen la línea antiamericanista?
Eso es precisamente lo que los ha mantenido vigentes. Se han alimentado del antiamericanismo. Medios de comunicación, aficiones rivales y paleros repiten el mismo discurso: “equipo del pueblo”, “el más querido”, “el más popular”, “el más ganador”.
Nadie que no sea americanista dirá que el América es más ganador y popular que las Chivas. Y no porque no sea cierto, sino porque el antiamericanismo no lo permite.
Dicen que el clásico nació por intereses de Televisa. Falso. El clásico surge porque:
- Son los únicos equipos que han jugado todos los torneos en Primera División.
- Ninguno ha descendido.
- Son los equipos más ganadores del fútbol mexicano.
- Las rivalidades nacieron desde el profesionalismo, con derrotas constantes del Guadalajara.
Frases como la de Fernando Marcos quedaron para la historia: “La nueva lada de Guadalajara: 2-0, 2-0 y 2-0”.
Años después, Imevisión —hoy TV Azteca— impulsó esa narrativa para hacerle contrapeso al América. Incluso se apropiaron del lema del Atlante: “el equipo del pueblo”.
Gracias al antiamericanismo son lo que son. Gracias a esa alianza de todos contra uno pueden presumir grandeza. Pero ser mayoría no significa ser mejores.
Den gracias de que existe el antiamericanismo. Sin él, serían un equipo común, usado sólo para rescatar viejas glorias olvidadas.
Por cierto, hace poco un sitio brasileño, “Mundo Estranho”, dijo que eran la segunda afición más numerosa del mundo. Y claro, lo creyeron de inmediato. Pero si se habla de rankings FIFA donde el América aparece entre los mejores del mundo, ahí sí, el escepticismo aparece.
¿Le creen más a un sitio virtual brasileño que a un ranking oficial de FIFA? Sólo creen lo que les conviene.
Si contaran a todos los americanistas de clóset, esa historia no les habría gustado tanto. Y entonces dirían lo mismo de siempre: “bah, quién le cree a ese sitio”.
SÓLO CREEN LO QUE LES CONVIENE