Década decisiva
1980–1990: La revancha americanista y el quiebre definitivo
En la década de los años 80 todo cambiaría. Los enfrentamientos entre América y Cruz Azul siguieron siendo intensos, candentes y cargados de rivalidad deportiva, pero algo ya no volvió a ser igual: Cruz Azul dejó de competirle al América en logros reales .
Durante esa década se enfrentaron en tres liguillas, y en las tres el América avanzó a la siguiente ronda. Sin excepciones. Sin excusas.
Una de esas liguillas fue nada menos que una final de liga, la correspondiente a la temporada 1988–1989. Una final llena de colorido, expectativa y presión… con un claro favorito: el América.
En el partido de ida, el América se impuso 3–2. Para la vuelta, Cruz Azul metió en serios aprietos a las Águilas e incluso hizo pensar a su afición que ahora sí serían campeones.
Pero entonces apareció la diferencia entre competir y saber ganar. En una descolgada letal, el mediocampista brasileño Antonio Carlos Santos filtró un pase preciso a Carlos Hermosillo, quien sentenció el encuentro con el gol del campeonato. El marcador global fue 5–4 a favor del América.
Una década de dominio
Así, el América cerró una década simplemente inolvidable:
- 5 campeonatos de liga
- 2 Campeón de Campeones
- 1 título de CONCACAF
- 1 campeón de goleo (1982–1983) con Norberto Outes
Además, el América impuso récords históricos: más puntos en una sola temporada, más goles a favor, menos goles en contra y un estilo de juego ofensivo, vistoso y dominante.
Ganó títulos, agradó a la tribuna y, sobre todo, le ganó campeonatos a sus tres rivales más enconados, entre ellos, por supuesto, Cruz Azul.
¿Y Cruz Azul?
Cerró la década de los 80 con nada importante, nada que realmente valga la pena recordar y mucho menos presumir.